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Entrevistamos a nuestros DJ Salvadiscos

20 junio 2018

Una noche con Salvadiscos, es una buena noche asegurada. Durante este mes de junio tenemos el placer de contar con ellos todos los jueves en nuestro “Apaga y vámonos”; si no los habéis vivido aún, no sabemos a qué esperáis para hacerlo. Estos amantes de la música rescatan vinilos de lugares inimaginables para después venderlos o sorprendernos con ellos durante sus sesiones. En ellas, siempre se crea una energía especial, lo invade todo un buen rollo latente y suena la canción que tiene que sonar. La perfecta para ese momento.

Hemos querido entrevistarlos para que podáis conocerlos un poco mejor, para que nos cuenten alguna historia loca, para que nos recomienden canciones imprescindibles y para que nos den varias razones para acudir al ChichaLimoná para escucharles. Así que, ¡mejor dejamos que sigan ellos explicándote!

– ¿Qué es salvadiscos, cómo y cuándo surge?

Salvadiscos es un colectivo de amantes del vinilo que trabaja en la compra-venta de vinilo, y servicio de DJ, ¡con vinilo por supuesto!
Es un grupo indeterminado de fanáticos del plástico que estamos siempre listos para amenizar cualquier velada haciendo girar discos.
Buscamos y rescatamos discos de recónditos rincones o lugares más obvios, pero discos que merecen salir a la calle para ser escuchados, apreciados y amados.

Surgió hace ya casi 3 años cuando Salva, socio fundador del proyecto, compró una colección de discos a un DJ que colgaba los cascos. Se llevó esa colección a la 1ª edición de Lost & Found Madrid. Allí vio la de locos que hay como nosotros, a los que les encanta sacar polvo a una buena caja de discos sorpresa.

– ¿Quiénes formáis el equipo?

¡Muchos! Algunos ni saben que son Salvadiscos. Todos los DJ que pinchan en los eventos Salvadiscos o para los clientes a los que llega Salvadiscos.

Pero Originalmente somos:
> Salva Torras, director del proyecto de Hip hop Hipnotik Festival en sus 10 años de vida, ahora lleva el proyecto Slam Poetry Bcn. Y cómo no, creador de Salvadiscos.

Luego hay un par de asesores o guías espirituales:
> Oriol Brasó, experto en marketing y periodista. DJ fijo de nuestro team y fue programador de la mítica Lasal de Mataró.
> Alfred Torras, haker informático y asesor de todo lo que hace Salvadiscos en el hiperespacio online. En unos días veréis la web salvadiscos.com
> y yo, JordiO, DJ, programador y digger enfermo del plástico.

La lista de DJ es infinita, pero ahí van algunos: Doc Slump (Back in the Days), Guille de Juan (Okayplay), Hanakito, Jon Sólo (Jon & Monique), Nippy Sweety, Uri B (Lasal), DJ Gonzales (Back in the Days), Big Mic (Wok Management), Satta B (Palm Grease), Alex Gasulla (Cosmic Records), Marc Xocoa, DJ Tito (Octopusi), Bolobolacha (A Casa Portuguesa)… Hay más, pero tienen buenos abogados y mejor no meterlos…

– Os dedicáis también a la compra y venta de vinilos, ¿dónde podemos comprarlos?

Estamos en Pop-Up stores y en vintage markets. Pop-Ups en ChichaLimoná, A Casa Portuguesa, Van Van Var, Rekons de la calle Blai, Macera Taller Bar. ¡Ah! Y los sábados en Guzzo.

Y mercadillos, estamos entre otros eventos en todos los Lost & Found, en Barcelona y Madrid. Luego cada mes participamos en algún evento que surge de la nada, damos apoyo y complementamos eventos cuando se nos solicita.

– ¿Por qué vinilos?

Porque es un tesoro redondo. Porque nos hace felices escucharlos, tocarlos y verlos rodar. Porque están en todas partes y esconden sabiduría si les prestas atención. En esa cara B por ejemplo que nunca escucharás en Spotify, o en esa bonita carátula de cartón, donde hay una nota del productor del disco que te explica cómo escuchar ese disco para entenderlo. Porque son como el vino, puede mejorar con el tiempo y puedes conseguir un disco increíble a un precio ridículo; lo que importa es su sabor, no lo que cuesta.

Escuchar un disco significa escuchar un LP, un álbum. La canción tres la escuchas después de haber escuchado esa rara intro que era la canción uno, y el subidón de la canción dos. Y es así como fueron pensadas y concebidas esas músicas, conceptualmente para ser escuchadas todas juntas y en ese orden y en ese tiempo que te tomará escuchar ese álbum entero. En el mundo digital, del cual no reniego de sus beneficios, se ha perdido un ritual tan rico y maravillosos como es este, escuchar un álbum entero. Ya sólo escuchamos playlists o listas del Youtube. Y eso mola, pero… ¡un disco mola más!

– Los rescatáis de trasteros y sótanos abandonados, ¿cómo es eso?

¡¡Si!! Están en todas partes. Abandonados en cualquier desván de la casa del pueblo de tu abuelo. O en la trastienda de ese bar que cerró hace 20 años. Cada día que salgo a la calle, escaneo el mundo con un prisma distinto a las personas normales. Estoy todo el día observando mi entorno a ver dónde alguien podría haber abandonado discos. Los discos ocupan espacio, tiempo y pesan. Es una responsabilidad tener discos y dedicarles tiempo. Por eso llega un punto que la gente los abandona. Es un ciclo de la vida.

– ¿Cuántos vinilos podéis llegar a tener actualmente?

¡Ui! No sé… Cuatro mil, cinco mil… Quizás la semana que viene después de pasar el fin de semana en la casa del campo de un amigo son el doble. ¡O después de un buen mercado son la mitad!

– ¿Nos contáis la historia de algún “vinilo joya” que hayáis rescatado del lugar más inesperado?

Una vez me llamó un señor que estaba vaciando el piso de un familiar que había muerto en oscuras circunstancias. Tenía una colección de ocio asombrosa. Cientos de videojuegos, ordenadores, muchos CD y cómo no, maravillosos vinilos. Mucho rock raro. Que ni yo conocía. Lo que sí conocía lo vendí a su precio. Lo que no lo puse todo a 10€ la pieza. En el siguiente mercado que participé se ventilaron la mitad de discos entre dos frikies se no se lo podían creer.

– ¿Cuál es la noche más loca que recordáis (y que podáis contar)?

Uf… Ha habido tantas…Una muy graciosa fue en Macera en la que reclutamos a una despedida de solteras francesas por la calle, se vinieron al local y lo pusieron del revés. ¡Eran un montón! Y todas familia, muy raro. Luego al acabar la sesión querían más, por lo que recogimos todo el soundsystem y nos lo llevamos a casa a seguir la fiesta. Ya allí la cosa siguió su curso ruidoso y los vecinos les tiraron huevos a las niñas, todo monas ellas que iban. Unas se indignaron y otras se partían… Como siempre, todo acaba con la visita de la urbana y nuestra promesa de que nos vamos a portar súper, súper bien…

– Os consideráis amantes de la buena música. ¿Qué necesita la música para ser buena?

Emoción. Te tiene que emocionar. Si te emocionas con Raphael, puede valer. A mí me gusta más Miles Davis, pero respeto todos los gustos, si veo que hay pasión en la música y en su defensor.

– ¿Una canción perfecta para empezar una noche y una perfecta para terminarla?

Empezar con “Les Nits” de Nightmares on Wax. Deep suave y elegante. Engrasa los oídos. O el sample original de Quicey Jones “Summer in the City”. Y acabar con “If you want me to stay” de Sly & the Family Stone. Porque es Funky, es sexy y da buen rollo. La gente se va a casa groovie.

– ¿Una canción, un vinilo, una discoteca y un festival?

El álbum de Marvin Gaye “I Want You” (1976) me flipa. Una canción, “Peace for Earth” de Four Tet, rara pero me encanta ver el careto de la gente al pincharla. Primero me odian, pero al final me aman. Switch Pocket Club en Gràcia. Un Sergi Deckard le da un cuidado impecable al DJ, al sonido y al cliente. ¡¡Suport your local Business!! ¡Y festival Sónar! Siempre. Aunque me encantaría ir al World Wide Festival de Gilles Peterson.

– ¿Un vinilo que no venderíais ni por todo el dinero del mundo?

“Siamese Dream” de Smashing Pumpkins (1993), me recuerda a mi adolescencia.
Vale dinero porque no se reeditó y lo saqué de una montaña de discos húmedos y andrajosos de un vendedor en Lleida. Aún no lo había tasado. Tuve que negociar duro, pero salió a buen precio.

– ¿Otro que os morís por comprar pero que aún no tenéis?

Sólo los Solo “Todo el Mundo lo Sabe” (2005). Representa para mí uno de los mejores momentos del hip hop de aquí.

– ¿Qué ofreceréis en el ChichaLimoná y por qué tres razones nadie se lo puede perder?

Razón 1: buen ambiente.
Razón 2: buena música.
Razón 3: buenas sorpresas.
Gente guapa con ganas de .
Un viaje musical de largo recorrido que te cuenta una historia. Una historia contada con música.
Y siempre hay sorpresas, siempre pasan cosas. Sara y Víctor siempre se inventan algo y se lo curran mogollón.

– ¿Qué tres clásicos no podrían faltar en una noche en el ChichaLimoná?

Cada sesión debe ser diferente. No hay que encallarse ni repetirse. Pero bueno, hoy pincharía:
– Goody Goody “It looks like love”
– Todd Terje “Inspector Norse”
– The XX “On Hold” (Jamie XX remix)
Algo de King Tubby, algo de J Dilla y algo de John Talabot.


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